Teguise

A pesar de su aire de majestuosa somnolencia, Teguise es la antigua capital de Lanzarote un pueblo rico en historia y considerado como uno de los más antiguos de las Islas Canarias. Poco después de que España conquistara Lanzarote a principios del siglo XV, Teguise se estableció como capital de la isla, debido a su importante posición estratégica, construido en zona alta y con un buen aspecto defensivo.

Su nombre viene de un princesa nativa de la isla llamada Teguise, que contrajo matrimonio con un miembro de la familia de Juan Bethencourt, noble francés que conquistó Lanzarote y Canarias en nombre de la Corona de Castilla. Teguise mantuvo su posición de capital de la isla hasta el año 1852 en que pasó a Arrecife. Hoy en día todavía existe una determinada rivalidad entre los dos pueblos.

Si pasea por sus calles dormidas y por su plaza principal, encontrará que Teguise mantiene una ambiente de majestuosidad decadente. Dos leones de piedra, uno medio dormido y el otro muy fiero, guardan la preciosa plaza que cada Domingo se transforma en un afanado mercadillo vendedores de encajes hechos a mano, artistas que exhiben sus obras de arte, algunas de las cuales son excelentes gangas y un sin número de comerciantes que venden casi de todo bajo el prodigioso sol de Lanzarote.

Los Domingos al mediodía, después de la misa en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe, grupos locales folklóricos vestidos con sus relucientes trajes festivos interpretan canciones y bailes tradicionales de la isla. El acompañamiento musical es generalmente de guitarras y timples, pequeñas guitarras hechas a mano en Teguise. Si se visita Teguise otro día que no sea Domingo,la impresión que da el pueblo es más tranquila.

El Palacio Spínola, que ocupa un lado de la plaza, parece más una casa de campo que un palacio pero, no obstante, merece la pena visitarlo. Ha sido restaurado recientemente por la compañía promotora de Costa Teguise, Explosivos Rio Tinto (ahora ERCROS) y fué regalado posteriormente a las autoridades locales de Teguise.

Si deambula por sus altas y frescas habitaciones con suelos de madera y muebles de época, experimentará que el tiempo por ahí no pasa y que, al mismo tiempo, es un buen refugio contra el calor del día. A veces se celebran exposiciones de arte en la galería. Entre otros monumentos en Teguise, está la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, saqueada y arruinada por piratas en varias ocasiones y todavía sufriendo de los daños de un incendio ocurrido a principios del siglo XX.

El convento de San Francisco está en proceso de restauración(hace poco se han descubierto esqueletos que se cree son restos de monjes). Para aquellos con inclinación histórica está el convento de Santo Domingo, al lado del ayuntamiento, cuya visita merece la pena. En la cima del volcán, conocido con el nombre de Guanapay, dominando a Teguise se halla la impresionante fortaleza de Santa Barbara, abierta al público. Si se siente deportista aparque en Teguise y suba por la colina que lleva al castillo (ahora hay una carretera). Esta fortaleza es supuestamente la mas antigua de la isla, construída como torre vigía por Sancho de Herrera, el que fue Señor de la isla a finales del siglo XV. Se puede ver la torre destacandose del la fachada del castillo.

En 1572 y a raiz del ataque del pirata francés, Francisco el Clérigo, se realizó una nueva construcción extendiendose sus fortificaciones y añadiendose un foso. El desarrollo más reciente e importante dentro de este municipio de Teguise es el florecimiento de la Urbanización" Costa Teguise", calificada como una de las mejores zonas turísticas planificadas en España y posiblemente en Europa.